Sabías qué… Según un estudio, los hombres con esposas regañonas gozan de mejor salud

Si tienes una esposa que te vuelve loco, pero no por su belleza, sino porque es controladora y a cualquier cosa que dices o haces te molesta diciendo que es una locura

No te deja salir todo el tiempo que quieres con tus amigos o arma un escándalo cuando bebes, tal vez no esté tan mal…

Todo tiene su lado positivo, así que si crees que esta mujer te matará, te estás equivocando; al contrario, ¡te garantizará una vida más larga!

Parece broma pero es real. Un estudio realizado por la Universidad de Michigan con parejas heterosexuales arrojó una conclusión completamente inesperada para todos los hombres del mundo.

Resulta que lo que los investigadores descubrieron es que tener una esposa regañona y controladora en realidad es beneficioso para la salud de los hombres.

Pero ¿por qué? La investigación afirma que esto se debe a que las esposas están constantemente regulando los comportamientos de salud de su esposo, especialmente si él tiene mala salud o es diabético.

Durante 5 años se estudió a 1,200 personas casadas, a quienes se observó y aplicaron algunas pruebas, entre ellos, por supuesto, parejas donde la mujer era “molesta” y el hombre manifestaba que en ocasiones “lo volvía loco”.

El estudio fue publicado en la revista del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano

Y, según lo explicado por una de las principales investigadoras del mismo, Hui Liu, este estudio ha demostrado que la suposición de que los problemas maritales afectan la salud no es tan cierta, obligando a los estudiosos de la familia a hacer una diferenciación entre las diferentes fuentes de calidad marital. En algunos casos, regañar es una muestra de cariño.

¿Regañar es una muestra de cariño?

El estudio demostró que los esposos de mujeres regañonas suelen ser más sanos. Estar casado con una mujer así ayuda a retrasar el desarrollo de la diabetes y en el caso de que se llegue a desarrollar dicha enfermedad, promueve el éxito del tratamiento.

¿Cómo es posible?

Ser una esposa que controle o intervenga (para bien) en los movimientos y decisiones de la pareja ayuda a tener mejor hábitos no sólo alimenticios, sino también de vida.

Nadie como ella te dirá que ya no fumes tanto o bebas tanto, pues el único que se hace daño eres tú.

O qué decir de que te anime a hacer ejercicio en lugar de estar sentado en un sillón.

Cuando la esposa está al pendiente de la alimentación y de los hábitos de su familia, se reduce el riesgo de desarrollar diabetes.

Por otro lado, si ya se padece diabetes, entonces aumenta la probabilidad de que lleve un control de la enfermedad.

Hombres, aunque no lo crean, los regaños o críticas siempre son positivas y por el bien de su salud, así que siéntanse afortunados si tienen una esposa que se preocupa constantemente por su bienestar.